El Ejecutivo oficializó el estado de emergencia en las provincias liberteñas de Trujillo y Virú por un periodo de 60 días. Esta medida busca frenar la inseguridad y la violencia en la zona, dejando el control del orden interno en manos de la Policía Nacional con el respaldo de las Fuerzas Armadas.
Según el Decreto Supremo 041-2026-PCM, la norma permite la suspensión de derechos relativos a la libertad de tránsito, reunión, seguridad personal e inviolabilidad del domicilio. Las intervenciones policiales se basarán en reportes de inteligencia y mapas del delito para identificar los puntos críticos de acción.
🛡️ Nuevas reglas para el orden público
Respecto a los eventos sociales, las reuniones masivas de carácter religioso, deportivo o cultural requerirán una autorización previa de las entidades correspondientes. Por el contrario, los encuentros que no sean multitudinarios podrán efectuarse sin este trámite.
Durante la vigencia de esta norma, los comités de seguridad ciudadana de nivel regional y provincial (Coresec y Coprosec) permanecerán en sesión constante. Además, se instalarán diversos grupos de trabajo, como el Comando de Coordinación Operativa Unificada (CCO) y comités especializados en inteligencia y fiscalización, cuyos miembros deben asistir de forma obligatoria.
Estas agrupaciones operarán centros de monitoreo las 24 horas del día. En las calles, las patrullas integradas por policías, militares y serenos realizarán vigilancias fijas y móviles en puntos de alta concurrencia como mercados y paraderos. También se ejecutarán operativos de identidad y se restringirá el tránsito de dos adultos en una misma motocicleta.
📍 Extensión de medidas en el Vraem y el gas
En otra disposición, el Gobierno decidió alargar por dos meses adicionales, desde el 27 de marzo, el estado de excepción en 12 distritos y ocho poblados de Ayacucho, Huancavelica, Junín y Cusco.
La prórroga alcanza áreas estratégicas como el «Eje energético del gas de Camisea», que cubre una franja de ocho kilómetros a los costados de los ductos de transporte, y el «Corredor operacional fluvial – terrestre del Ene». El propósito de esta continuidad es afianzar las operaciones estatales en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
Foto Andina
