Los candidatos a la presidencia de la República y más recientemente quienes postulan a diputados y senadores nos hacen promesas maravillosas. De ser elegidos ya no habrá rateros en las calles, los extorsionadores desaparecerán por encanto, la corrupción no tendrá cabida en los poderes del Estado, el narcotráfico tendrá que huir a otros países, la minería ilegal dejará de lado sus caretas delincuenciales y emprenderán su fuga, antes de que la justicia los coja del cogote. El Perú será transformado totalmente. Estados Unidos, China y los países de Europa tendrán que arrodillarse ante esta nueva potencia que se avecina y que se llama Perú.
Todavía no lo han dicho, pero es posible que lo proclamen en alguna de las plazas públicas para alegría de millones de peruanos, que sufren hambre, marginación y olvido, habrá tanta comida, vivienda gratis y salud inmejorable, que con los nuevos gobernantes ya no habrá necesidad de trabajar. La plata llegará sola, el ceviche de lenguado y la corvina llegarán a todas las mesas con su camote, choclo y limón de chulucanas, el frijol con su cabrito recién nacido será un plato que será distribuido gratuitamente y para quienes gustan del cau cau, de la patita y del tacu tacu, simplemente levantarán la mano porque habrá camiones distribuidores que tocarán las puertas para que los comensales escojan lo que más gusten. Ese será el nuevo Perú de los candidatos o candidazos, más o menos están ofreciendo como si los ciudadanos de estos tiempos andaran con el dedo en la boca. Sigue la propaganda gratuita y las promesas se multiplican. Estos mercachifles metidos de politiqueros cantan, lloran y ruegan porque quieren ser elegidos y vivir de la mamadera del Estado. Mala suerte para ellos, porque la nueva generación de ciudadanos según correo de brujas no les cree ni un ápice. Ya se sabe que son una manada de demagogos y el pueblo, bien reflexionado, votará el 12 de abril con conciencia inteligente. Así es que a esos tontos, si quieren engañar al pueblo, mejor que se vayan al diablo por no decir otra cosa.
Foto Andina
