Keiko Fujimori financió sus estudios en EU con dinero robado por su padre y Montesinos

shadow

 

En días recientes, ha circulado en redes sociales una información tergiversada acerca del origen del dinero con el que el dictador Alberto Fujimori financió la educación universitaria de sus hijos Keiko, Hiro, Sachi y Kenji en los Estados Unidos. En dicha publicación, sin ofrecer pruebas, se afirma que el expresidente empleó «recursos legítimos» para cubrir estos gastos.

“Atacan a Keiko (Fujimori) porque supuestamente estudió en el extranjero con plata de todos los peruanos. Ojo, ‘supuestamente’, porque eso ni siquiera está probado del todo”, señala la publicación en cuestión.

Sin embargo, esta afirmación es falsa y forma parte de un intento por desinformar y confundir a la ciudadanía.

 

 

La Fiscalía de la Nación investigó el caso y concluyó que Alberto Fujimori utilizó fondos públicos destinados a los presupuestos de las Fuerzas Armadas para financiar los estudios de sus hijos. Dichos recursos estaban bajo el control del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y eran manejados por Vladimiro Montesinos, exasesor presidencial.

Las pruebas de este caso, tanto documentales como testimoniales, están detalladas en la resolución emitida por la entonces fiscal de la Nación, Gladys Echaíz Ramos, con fecha del 30 de enero de 2012. El caso contra los hijos de Fujimori, incluida Keiko, se abrió debido a hallazgos durante una investigación por enriquecimiento ilícito contra el expresidente. Se descubrió que Fujimori nunca retiró el salario que tenía acreditado en el Banco de la Nación durante su mandato presidencial (1990-2000), y aun si lo hubiera hecho, esos ingresos —que ascendieron a unos S/ 82,793 o aproximadamente US$ 25,520— eran considerablemente insuficientes para cubrir los gastos universitarios de sus hijos, que totalizaron US$ 1,022,800.

 

 

Está comprobado judicialmente que Fujimori autorizó la creación de los fondos secretos “Reserva 1” y “Reserva 2” mediante la desviación de recursos de las Fuerzas Armadas. Estos fondos sirvieron para diversas actividades ilegales del régimen fujimorista, como operaciones criminales llevadas a cabo por el Grupo Colina, campañas políticas, manipulación mediática a través de canales de televisión y diarios, pagos a congresistas tránsfugas y un soborno de US$ 15 millones a Vladimiro Montesinos para facilitar su salida del país hacia Panamá tras revelarse la red de corrupción del gobierno. Parte del dinero desviado fue utilizado específicamente para costear las matrículas y otros gastos relacionados con los estudios en universidades estadounidenses.

El informe pericial realizado por la Fiscalía no solo concluyó que Alberto Fujimori no disponía de recursos legales suficientes para solventar tales gastos, sino también que las explicaciones dadas por Keiko Fujimori ante las autoridades sobre el origen del dinero eran inconsistentes y no se ajustaban a la realidad.

 

 

Informe fiscal

El monto total destinado a la educación superior de los cuatro hijos de Alberto Fujimori en universidades de los Estados Unidos ascendió a US$ 364,881. Adicionalmente, se destinaron US$ 453,600 en viajes, lo que suma un total inicial de US$ 917,681. Sin embargo, con el informe financiero ampliatorio, se corrigió el cálculo inicial, ya que el monto invertido en educación superior pasaba a ser de US$ 460,000, reemplazando los US$ 354,881 previamente reportados. Sumando esto con los gastos por alquiler de vivienda y viajes al extranjero (US$453,600 más US$ 109,200), la cifra total ascendía a US$ 1,022,800, según lo detallado por la fiscal superior Echaíz.

Dichos montos superan ampliamente los ingresos legales declarados por Alberto Fujimori y resultan relevantes al considerar que no se identificaron ahorros ni otros recursos justificables que explicaran cómo se cubrieron estos gastos relacionados con la educación y el estilo de vida de sus hijos Keiko Sofía, Hiro Alberto, Sachie Marcela y Kenji Gerardo Fujimori Higuchi. Incluso, según declaraciones de Keiko Fujimori, ella y su hermana Sachie habrían sido responsables de administrar dichos recursos.

 

 

En este contexto, se desmiente categóricamente la versión propiciada por el fujimorismo respecto a la inexistencia de pruebas que vinculen los estudios financiados con actos ilícitos. Además, Susana Higuchi Miyagawa, madre de Keiko Fujimori, negó la narración presentada por esta última ante la fiscalía, que atribuye a su abuelo paterno, Koshiro Higuchi Uemura, la financiación de sus estudios universitarios. En sus declaraciones del 23 de abril de 2021, Higuchi señaló que ni ella ni su padre fallecido contribuyeron económicamente a los estudios de sus hijos ni a los gastos relacionados con viajes, autos o vivienda. Según su testimonio, todos los gastos habrían sido cubiertos directamente por Alberto Fujimori.

Para justificar el origen del dinero empleado en estos gastos, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos diseñaron una maniobra que simulaba la venta de un inmueble ubicado en la calle Pinerolo, Monterrico (Santiago de Surco). De acuerdo con el fiscal, el expresidente habría obtenido oficialmente US$ 669,500 por esta propiedad. En 1998, Fujimori supuestamente entregó US$ 247,350 a sus hijas Keiko y Sachie como «adelanto de herencia» para cubrir los estudios universitarios de los cuatro hermanos. Esta versión conflictúa con el calendario educativo: para ese momento, Keiko y Sachie ya habían concluido sus estudios universitarios y Hiro y Kenji habían avanzado considerablemente en sus respectivas carreras. Según el peritaje fiscal, Keiko inició sus estudios en 1994 en Boston University (1994-1997), Hiro también comenzó en 1994, Sachie en 1996 y Kenji en 1999.

 

 

Vladimiro Montesinos confirmó su implicación en las operaciones fraudulentas al ser interrogado tanto por la Fiscalía como por la comisión investigadora del Congreso que abordaba el enriquecimiento ilícito de Fujimori. En su declaración afirmó que los fondos empleados para sufragar los estudios provinieron del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y no de la venta genuina del inmueble en cuestión. Según Montesinos, se armó un entramado en colaboración con empresarios fujimoristas y Domingo Palermo Cabrejos, exministro de Educación para crear una fachada legal mediante una venta ficticia del inmueble en Pinerolo, justificando así el origen del dinero destinado a las matrículas universitarias y otros gastos.

Por último, la fiscal de la Nación determinó que las alegaciones hechas por Keiko Fujimori –que planteaban que los fondos procedentes de dicha venta fueron entregados como adelanto de herencia para financiar los estudios de ella y sus hermanos– carecían completamente de sustento. La investigación concluyó que estos fondos no tuvieron relación directa ni legítima con el pago de los estudios universitarios. El dinero utilizado para financiar estos gastos provenía de ingresos no declarados ni legítimos. Según las conclusiones presentadas por la Fiscalía, esta es la verdad detrás del caso.

 

 

 

Texto: WSV / La República
Foto: Composición La República
Videos: Twitter usuarios

 

 

 

 

 

También puede ver:

 

Perú ha tenido 8 presidentes en 10 años por rabieta de Keiko quien no reconoce derrotas