Desde su irrupción como la feroz Lyanna Mormont en Game of Thrones, Isabella May Ramsey (Nottinghamshire, Inglaterra, 25 de septiembre de 2003), conocida también con el nombre Bella Ramsey, ha demostrado una madurez interpretativa inusual. Su transición de estrella infantil a una de las figuras más influyentes del Hollywood actual ha sido orgánica y contundente. Entre 2020 y 2025, la carrera de la intérprete británica ha experimentado una evolución marcada por la elección de roles complejos que desafían las convenciones de género y narrativa, consolidándose como una artista que domina tanto la gran pantalla como el streaming global.
El 2020 marcó un punto de inflexión necesario en su trayectoria personal y profesional. Tras ganar un BAFTA Young Performer por su papel principal en The Worst Witch, Ramsey decidió priorizar su salud mental y dejar la serie, lo que le permitió explorar proyectos más maduros. En este periodo participó en el filme Resistance (2020), junto a Jesse Eisenberg, interpretando a Elsbeth, una niña judía huérfana en la Francia de la Segunda Guerra Mundial, y se unió al elenco de la prestigiosa serie de HBO His Dark Materials como Angelica.
Durante 2021 y 2022, Ramsey demostró su versatilidad en dramas históricos de alto calibre. Su interpretación de Lady Jane Grey en Becoming Elizabeth (2022) fue aclamada por la crítica, al dotar de una inteligencia punzante a un personaje históricamente trágico. Paralelamente, lideró la comedia medieval de Lena Dunham, Catherine Called Birdy (2022). Su papel como Birdy no solo le valió una nominación a los Critics’ Choice Awards, sino que confirmó su capacidad para sostener una producción cinematográfica con un carisma rebelde y contemporáneo.
La verdadera explosión mediática llegó con el anuncio de su casting como Ellie Williams en la adaptación televisiva del videojuego The Last of Us. A pesar del escepticismo inicial de un sector del fandom, su química con Pedro Pascal resultó ser el motor emocional de la serie. Bella Ramsey no solo capturó la esencia del personaje, sino que elevó el material original, convirtiéndose en el rostro de una de las producciones más exitosas en la historia de la televisión contemporánea, logrando su primera nominación al Emmy en 2023.
La consagración de Bella Ramsey en la cultura pop
El éxito de la primera temporada situó a Ramsey en el epicentro de la industria, figurando en listas prestigiosas como Time 100 Next y Forbes 30 Under 30 Europe. En el ámbito personal y de representación, Ramsey ha utilizado su plataforma para hablar abiertamente sobre su identidad no binaria, convirtiéndose en un referente de autenticidad. Esta visibilidad ha generado debates constructivos sobre las categorías de género en los premios, conectando profundamente con una audiencia joven que valora la honestidad tanto como el talento técnico.
El 2024 estuvo marcado por el rodaje intensivo de la segunda temporada de The Last of Us en Vancouver. Durante este tiempo, Ramsey también abogó por prácticas sostenibles en la industria, impulsando el uso de «green riders» para reducir el impacto ambiental en los sets de producción. Además, su voz continuó presente en la animación con proyectos como Chicken Run: Dawn of the Nugget (2023), demostrando que su rango actoral abarca desde el drama crudo hasta el humor familiar con igual maestría.
Un momento definitorio ocurrió a principios de 2025, cuando Ramsey reveló públicamente su diagnóstico de autismo. La actriz explicó cómo este autodescubrimiento, ocurrido durante el rodaje de la primera temporada, le permitió comprender mejor sus procesos creativos y sensoriales. Esta revelación no solo humanizó aún más su figura ante el público, sino que la posicionó como una voz líder en la defensa de la neurodivergencia en Hollywood, recibiendo el apoyo unánime de colegas y organizaciones internacionales.
En abril de 2025, el fenómeno de The Last of Us alcanzó su punto álgido con el estreno de la segunda temporada. La serie promedió casi 37 millones de espectadores por episodio, y la actuación de Ramsey como una Ellie más adulta, endurecida y musical (destacando su interpretación de «Future Days») fue elogiada unánimemente. Este desempeño le valió una segunda nominación consecutiva al Premio Emmy como Mejor Actriz Principal en una Serie de Drama en septiembre de 2025, consolidando su posición como una de las intérpretes más consistentes.
Como reconocimiento a su estatus de icono moderno, en septiembre de 2025 se inauguró su figura de cera en el prestigioso Madame Tussauds de Londres, un honor reservado para las figuras más destacadas del entretenimiento. A pesar de la fama global, Ramsey ha mantenido su base en el Reino Unido, equilibrando las giras de prensa internacionales con proyectos cinematográficos independientes y una vida privada centrada en sus convicciones sociales y su defensa activa de la salud mental en jóvenes talentos.
Para cerrar este ciclo y mirando hacia el futuro inmediato, el 2026 se presenta como un año de diversificación absoluta. Entre sus proyectos confirmados destacan el drama independiente Sunny Dancer, donde interpreta a una joven que enfrenta el cáncer en un campamento de verano, y el thriller de culto Harmonia, bajo la dirección de Guy Nattiv. Con la producción de la tercera temporada de The Last of Us proyectada para el próximo año, Ramsey se perfila como una artista que ya no necesita presentación, sino que redefine constantemente los límites de su arte.
Bella Ramsey ha dejado de ser una promesa para convertirse en una fuerza creativa imparable. Su legado entre 2020 y 2025 no se mide solo en audiencias millonarias, sino en la valentía de representar identidades diversas y realidades neurodivergentes en la cima de la industria. Lo que viene para ella es la consolidación de una carrera cinematográfica que, según los críticos, la llevará inevitablemente a la contienda por el Óscar en los próximos años.
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