El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación cuatro unidades bibliográficas correspondientes a obras representativas de Mario Vargas Llosa, pertenecientes a la Biblioteca Nacional del Perú (BNP). Las unidades bibliográficas reconocidas corresponden a las primeras ediciones de Pantaleón y las visitadoras (1973), La tía Julia y el escribidor (1977), La guerra del fin del mundo (1981) y La fiesta del Chivo (2000).
El reconocimiento destaca la trascendencia de estas ediciones dentro de la producción literaria de Mario Vargas Llosa, figura esencial de la literatura peruana y universal. Las cuatro obras representan momentos cruciales del pensamiento y la narrativa del autor, con especial énfasis en su mirada crítica sobre la historia y la realidad latinoamericana, abordando temas como la corrupción, el abuso de poder, la violencia social y los fundamentalismos políticos.

Además de su importancia literaria, los ejemplares poseen un alto valor material y bibliográfico. Se trata de primeras ediciones de editoriales de prestigio internacional como Seix Barral y Alfaguara, con características artísticas y editoriales singulares que las diferencian de otras versiones. Parte de los ejemplares provienen de las bibliotecas personales de los intelectuales peruanos Aurelio Miró Quesada y Franklin Pease, cuyos fondos fueron donados a la BNP. Asimismo, uno de ellos fue donado directamente a la institución por el editor de la obra, lo que refuerza su valor histórico.

Esta declaratoria responde al sustento técnico presentado por la BNP a través de la Unidad de Valoración y Defensa del Patrimonio Bibliográfico Documental, como parte de su labor permanente de identificación, evaluación y puesta en valor de materiales con relevancia patrimonial para el país.

Con esta declaratoria, el Ministerio de Cultura a través de la Biblioteca Nacional del Perú, reafirma su compromiso de preservar la memoria bibliográfica del país y garantizar la protección del patrimonio bibliográfico documental, contribuyendo a que estos bienes culturales permanezcan accesibles para el estudio, la investigación y la circulación del conocimiento en beneficio de toda la ciudadanía.

