Eurocopa 2024: Cristiano, Güler, Kvaratskhelia y Shick jugadores a seguir del Grupo F

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CRISTIANO RONALDO (Portugal)- El crack luso lleva dos años lejos del foco por su aventura en tierra saudí, por lo que esta EURO significará el regreso del delantero al máximo nivel continental. Una prueba exigente para el máximo goleador a nivel de selecciones de todos los tiempos (128), que desea ser tan determinante como cuando levantaron el título en el 2016, después también de ser el ‘pichichi’ en la última Eurocopa. ‘El Bicho’ puede estar, a sus 39 años, ante su último torneo continental, el sexto de toda su carrera con los lusos.

ARDA GÜLER (Turquía). El mediapunta del Real Madrid es uno de los mayores talentos jóvenes del panorama europeo, y llega a la EURO con un rodaje y continuidad de los que no gozó en el inicio de curso. La afición otomana espera que su juventud se traduzca en hambre por ser una de las sorpresas del torneo. Su timidez esconde calidad, descaro y rebeldía técnica para catapultar las opciones de turquía, que pasan porque sus ‘juveniles’ rindan a un buen nivel.

KHVICHA KVARATSKHELIA (Georgia). El atacante, de solo 23 años, es la inspiración de su selección, con un fútbol atractivo lleno de detalles de clase. Y lo será en el estreno de Georgia en un gran torneo, por lo que será un escenario perfecto para demostrar que está hecho para las grandes citas, cuando parece que el Nápoles, donde ya es ‘Kvaradona’, se le queda pequeño. Ídolo por donde pasa ‒también en Batumi, ciudad de 20,000 habitantes donde hizo florecer la afición por el fútbol‒, deberá destacar en un equipo cuya fortaleza reside en ser rocosos.

PATRIK SHICK (República Checa). Fue una de las revelaciones de la última EURO, en la que celebró cinco dianas ‒las mismas que Cristiano‒, y llega a Alemania con ganas de redimirse de un calvario reciente con las lesiones. Tras descartar su fichaje la Juve y pasar sin pena ni gloria por la Serie A, encontró en Alemania la continuidad que necesitaba. Su fortaleza por arriba y su veteranía en este tipo de torneos le convierten en el arma más peligrosa de una selección necesitada de alegrías.

Fuente y foto Europa Press