Fujimori retrasó casi dos años captura de Guzmán para justificar el golpe de Estado

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El expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) impidió una operación de captura contra el fundador y líder de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, que estaba prevista para el 6 de diciembre de 1990 con el objetivo de justificar el autogolpe de Estado, según denunció el teniente general de la Policía peruana Félix Murazzo Carrillo.

«El gobierno de Fujimori había proyectado hacer un golpe de Estado a nombre de la lucha contra el terrorismo y si Abimael Guzmán hubiera sido capturado en 1990, ya no tendría argumentos para la asonada del 5 de abril de 1992. Por eso, Fujimori y Montesinos bloquearon la captura de Guzmán», argumentó el teniente general Murazzo en una entrevista publicada por el diario peruano La República.

Murazzo, quien dirigía el Equipo de Investigaciones Encubiertas e Inteligencia de la Dirección Contra el Terrorismo (Dincote), ha argumentado que «de haberse consumado la operación prevista en 1990, pudieron haberse salvado miles de vidas».

Se refería así a los casi dos años que transcurrieron hasta la captura de Guzmán, el 12 de septiembre de 1992, y a la operación frenada por Fujimori y su ‘mano derecha’, Vladimiro Montesinos.

Murazzo ha explicado que el Equipo de Investigaciones Encubiertas e Inteligencia, dependiente de la Diconte y apoyado por la Embajada de Estados Unidos, se creó en 1988 cuando aún era presidente Alan García. En ese periodo, Sendero Luminoso había desplazado sus acciones de las regiones rurales de Perú a la capital, Lima.

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Entonces detectaron la presencia de Guzmán en Lima, concretamente en la calle Buenavista 265, en Santiago de Surco, «a 400 metros de la Comandancia General del Ejército», ha relatado el expolicía Murazzo. La información se confirmó con exámenes grafológicos de documentación hallada en la basura y con la intercepción de conversaciones telefónicas.

Varios mandos militares y policías, incluido el director de la Policía Nacional, el general Adolfo Cubas Escobedo, considerado cercano a Montesinos, ordenaron para la operación «por orden de Palacio de Gobierno».

Murazzo subrayó que «de haber sido capturado Guzmán el 6 de diciembre de 1990, se pudo haber evitado el asesinato de María Elena Moyano (15 de febrero de 1992), el brutal atentado de Tarata, en Miraflores (16 de julio de 1992), la matanza de La Cantuta (18 de julio de 1992), así como la explosión de más de 50 coches bomba y la muerte de 2.000 peruanos inocentes».

Según la Comisión Nacional de la Verdad y la Reconciliación, entre 1980 y 2000 murieron aproximadamente 70.000 personas y más de 20.000 fueron dadas por desaparecidas como resultado directo del conflicto interno peruano. Los tribunales peruanos han emitido sentencias definitivas en alrededor de 150 casos y más de 600 siguen pendientes.

Fujimori murió el 11 de septiembre de 2024, pero antes fue condenado por varias matanzas y violaciones de los Derechos Humanos, así como por la esterilización forzada de miles de mujeres y hombres, en su mayoría indígenas.

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Montesinos, por su parte, huyó de Perú, pero fue capturado en Venezuela en junio de 2001 y condenado a 25 años por las masacres de La Cantuta y Barrios Altos. Desde entonces permanece entre rejas en la prisión naval de El Callao en la capital, Lima.

Europa Press- Foto Andina