TEHERÁN.- El gobierno de Irán autorizó formalmente a las mujeres a obtener licencias para conducir motocicletas, poniendo fin a años de ambigüedad legal en los que, si bien la ley no lo prohibía explícitamente, las autoridades se negaban en la práctica a emitir los permisos.
La medida fue oficializada mediante una resolución emitida por el vicepresidente primero, Mohamad Reza Aref, destinada a aclarar el código de tráfico. El documento, aprobado por el gobierno a finales de enero, obliga a la policía de tránsito a capacitar a las solicitantes, tomar exámenes bajo supervisión oficial y emitir las licencias correspondientes, según informó la agencia Ilna.
Este cambio normativo se produce en un contexto social marcado por protestas antigubernamentales y una fuerte represión estatal. El gobierno iraní reconoce más de 3.000 muertes, aunque sostiene que la mayoría correspondían a miembros de las fuerzas de seguridad y transeúntes. Organizaciones no gubernamentales, en cambio, aseguran que la cifra real sería mucho mayor y que la mayoría de las víctimas fueron manifestantes.
Para algunas mujeres, la decisión resulta insuficiente. Saina, una trabajadora de 33 años del sector publicitario que conduce motocicleta desde hace seis meses, consideró que la autorización llega “demasiado tarde”. En declaraciones a la AFP, señaló que existen problemas más urgentes en la sociedad iraní, como las consecuencias de las protestas y la crisis económica.
Desde la revolución islámica de 1979, las mujeres en Irán han enfrentado diversas restricciones sociales, entre ellas la obligación de cubrirse el cabello y vestir ropa holgada en espacios públicos. No obstante, en los últimos años muchas han desafiado estas normas y el número de mujeres que conducen motocicletas ha aumentado, especialmente tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, detenida por presuntamente infringir el código de vestimenta, hecho que detonó protestas a nivel nacional.
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