El Gobierno de México envió 10,000 militares a distintos puntos del país, principalmente al estado de Jalisco, luego de la ola de violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El operativo, que contó con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, culminó con la captura del capo en la localidad de Tapalpa. Oseguera, de 59 años, resultó herido durante el enfrentamiento con fuerzas militares y falleció mientras era trasladado en helicóptero a un hospital. Washington ofrecía 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Violencia en varios estados
Tras el operativo, el CJNG respondió con bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques contra comercios, gasolineras y bancos en 20 de los 32 estados del país. En total, murieron al menos 27 agentes de seguridad, 46 presuntos delincuentes y una civil, según el balance oficial.
En Guadalajara, segunda ciudad más grande del país y capital de Jalisco, las calles lucían semivacías y numerosos negocios permanecían cerrados. Aunque en la capital federal no se reportaron incidentes, en otras zonas persistía la tensión.
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Llamado a la calma
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la prioridad de su administración es proteger a la población y aseguró que el país “está en paz y en calma”. No obstante, periodistas constataron retenes en áreas cercanas a Guadalajara y en los alrededores del lugar donde ocurrió la captura.
Mientras tanto, ciudadanos expresaron temor ante posibles nuevos episodios de violencia, especialmente quienes deben desplazarse por trabajo en las zonas afectadas.
Foto Europa Press
