PEKÍN – El Gobierno de China ha manifestado este jueves su firme rechazo a la decisión de Estados Unidos de incluir a tres empresas de biotecnología del país asiático, entre ellas BGI Genomics, en una ‘lista negra’ amparada por la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur. Las autoridades de Pekín han acusado a Washington de utilizar los Derechos Humanos como pretexto para imponer medidas proteccionistas y sancionar injustificadamente a sus empresas, advirtiendo de que adoptarán las «medidas necesarias» para defender sus intereses legítimos.
El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense justificó la medida alegando supuestas vinculaciones de estas firmas con prácticas de trabajo forzoso en la región autónoma de Xinjiang, en el noroeste del país. En respuesta, un portavoz del Ministerio de Comercio de China denunció en declaraciones recogidas por la cadena estatal CGTN que las acusaciones carecen de fundamento fáctico, asegurando que los grupos étnicos de la zona gozan de protección legal e igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.
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Asimismo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, señaló que la medida estadounidense busca difundir «desinformación» sobre Xinjiang para desestabilizar la región y frenar el desarrollo del país asiático. Pekín enfatizó que estas acciones contravienen los acuerdos suscritos entre los jefes de Estado de ambas potencias y perjudican gravemente el comercio bilateral, instando a la Administración norteamericana a cesar de inmediato la interferencia en sus asuntos internos.
El Ejecutivo chino recordó que ya ha aplicado contramedidas y presentado protestas formales ante episodios similares en el pasado. De este modo, la inclusión de BGI Genomics y las otras entidades biotecnológicas reactiva la tensión diplomática y comercial entre China y Estados Unidos, en un escenario donde las restricciones tecnológicas y las sanciones unilaterales continúan condicionando la relación bilaterial.
Europa Press
