Perú tendrá 8 presidentes en 10 años por la rabieta de Keiko quien no reconoce derrotas

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Apelando al argumento de que un cambio presidencial generaría «caos» e «incertidumbre» en el país, Fuerza Popular fue la única bancada que no respaldó la moción de censura contra José Jerí en el caso conocido como Chifagate. Paradójicamente, este mensaje contrastaba con sus acciones en años anteriores, cuando el mismo grupo parlamentario impulsó la salida de varios mandatarios.

Desde su posición mayoritaria en el Congreso, el fujimorismo con Keiko a la cabeza ha contribuido a que Perú haya tenido, tras la vacancia de Jerí, un total de ocho presidentes en una década. Nunca quiso reconocer su derrota y se paseó por todos los medios de comunicación denunciando un fraude que nunca existió.

Con la sangre en el ojo, Keiko Fujimori inició en 2016 una serie de maniobras para manejar los hilos del gobierno desde el Congreso de la República.

El rechazo de Keiko a aceptar derrotas

Durante la gestión de Pedro Pablo Kuczynski (PPK), Fuerza Popular promovió dos mociones de vacancia. La primera no alcanzó los votos necesarios, mientras que la segunda no llegó a debatirse debido a la renuncia del presidente.

En las elecciones de 2016, cuando el partido naranja obtuvo mayoría absoluta en el Congreso, se presentó el primer pedido de vacancia el 21 de diciembre de 2017. Esto se originó tras la revelación de documentos relacionados con Odebrecht, que mencionaban pagos realizados a las firmas First Capital y Westfield Capital, esta última vinculada al entonces presidente Kuczynski.

Un total de 27 legisladores de las bancadas de Fuerza Popular, Frente Amplio y Apra presentaron la moción apelando a la «permanente incapacidad moral» del mandatario. Sin embargo, solo se consiguieron 79 votos a favor, lejos de los 87 necesarios para aprobar la vacancia.

En marzo de 2018 se gestó una segunda moción, impulsada principalmente por las agrupaciones Nuevo Perú y Frente Amplio. No obstante, fue el apoyo de la bancada liderada por Keiko Fujimori lo que permitió que el pedido reuniera las adhesiones necesarias para ser tramitado.

El debate y la votación se programaron para el 22 de marzo. Sin embargo, antes de llevarse a cabo, Fuerza Popular reveló los llamados «Kenjivideos», grabaciones en las que funcionarios del Gobierno aparecían ofreciendo supuestos incentivos al congresista Moisés Mamani para obtener su apoyo a cambio de obras para su región. En los videos también figura Kenji Fujimori. Su sed de venganza es tan fuerte que no le importó perjudicar a su hermano.

Este incidente marcó un precedente en cuanto a la interpretación del concepto de «incapacidad moral permanente» establecido en el artículo 113 de la Constitución peruana. Aunque su uso había sido poco común hasta ese momento, se convirtió desde entonces en un argumento recurrente con una aplicación más política que jurídica.

El conflicto con Vizcarra

Tras la renuncia de PPK, Martín Vizcarra asumió la presidencia. El 18 de septiembre de 2020 se debatió un primer pedido de vacancia contra él por “permanente incapacidad moral”, después de la difusión de audios relacionados con el caso Richard Swing. Este último había recibido contratos cuestionados por parte del Ministerio de Cultura.

En ese primer intento, solo 32 legisladores votaron a favor, muy por debajo del mínimo requerido. Sin embargo, nueve integrantes de Fuerza Popular estuvieron entre los votos favorables.

Unos meses después, el 9 de noviembre, se debatió una segunda moción contra Vizcarra, esta vez aprobada con 105 votos a favor. En esta ocasión, el apoyo del fujimorismo fue mayor: 13 de sus 15 congresistas votaron a favor.

La renuncia de Manuel Merino

Tras la destitución de Vizcarra asumió Manuel Merino, quien duró apenas cinco días en el cargo al renunciar el 15 de noviembre debido a multitudinarias protestas en todo el país.

Inicialmente, Fuerza Popular defendió la legitimidad constitucional de su asunción y adoptó un enfoque institucional para respaldar el proceso. Sin embargo, frente al creciente descontento social y las muertes de Inti Sotelo y Bryan Pintado durante las protestas, el partido cambió su postura y pidió su renuncia argumentando que era necesaria para restablecer la estabilidad social.

Fuerza Popular y su postura frente al gobierno de Sagasti

Francisco Sagasti asumió la presidencia en un contexto complicado. Aunque no se presentó ninguna moción de vacancia en su contra, Fuerza Popular criticó varias de sus decisiones relacionadas con la gestión de la pandemia y los cambios efectuados en la Policía tras las protestas de noviembre de 2020.

Por otro lado, luego de la derrota de Keiko Fujimori en las elecciones presidenciales de 2021, la lideresa persistió en solicitar al mandatario una revisión de las presuntas irregularidades ocurridas durante el proceso electoral, las cuales argumentó como motivo de su derrota.

Sin embargo, Sagasti respondió con firmeza, manteniendo su posición al afirmar que ningún participante cuestiona las reglas del juego después de haber perdido.

Mociones de vacancia contra Pedro Castillo

Cuando Pedro Castillo inició su gestión tras ganar los comicios de 2021, Fuerza Popular se convirtió en una de las bancadas más críticas de su gobierno, liderando iniciativas orientadas a destituirlo. De los tres procesos de vacancia impulsados, los votos estuvieron mayoritariamente a favor y el partido jugó un papel clave en el desarrollo de dichas acciones.

Cambios en apoyo a Dina Boluarte hasta el último momento

Posterior a la destitución de Pedro Castillo, el gobierno de Dina Boluarte enfrentó un rechazo ciudadano desde sus inicios debido a los fallecimientos ocurridos durante las protestas. A esto se sumaron cuestionamientos por su incapacidad para manejar la inseguridad y el crimen en el país.

En medio de esta situación se formularon hasta siete mociones de vacancia en contra de Boluarte, aunque ninguna alcanzó el número necesario para prosperar hasta el 10 de octubre de 2025. En esta fecha se lograron los votos requeridos gracias al respaldo final que otorgó Fuerza Popular.

El partido pasó de mantener distancia sobre las mociones contra Boluarte a cambiar su postura inicial. En esta última ocasión, comunicaron su decisión de votar a favor sosteniendo que era momento de tomar acción para evitar más víctimas producto de la creciente inseguridad en el país.

Texto: WSV
Foto: Archivo Crónica Viva

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