Premier, canciller y ministro de Defensa no fueron al Congreso a responder por los F-16

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El Congreso esperaba obtener respuestas concretas acerca de una decisión clave para la defensa nacional. Sin embargo, dichas respuestas nunca se materializaron. En lugar de comparecer, el Ejecutivo decidió ausentarse, lo que fue confirmado por el congresista José Cueto. Este señaló que, mediante un oficio dirigido a la presidenta de la comisión, Karol Paredes, el jefe del Gabinete, Luis Arroyo, solicitó quedar exento de asistir, alegando la necesidad de atender situaciones de fuerza mayor en distintas regiones del país.

Según el documento recibido, estas circunstancias requerían la presencia de los ministros en sus respectivas áreas. Es decir, ni el premier, ni el canciller ni el ministro de Defensa acudieron a la citación que estaba programada para el 27 de abril a las 3.30 pm

 

 

La ausencia no pasó inadvertida, especialmente considerando que la sesión tenía como objetivo principal obtener explicaciones sobre el estado de las negociaciones vinculadas a la adquisición de los cazas F-16. Este proceso ha generado controversia por su relevancia estratégica y por el contexto político en el que se desarrolla.

Las dudas se intensificaron tras las declaraciones del presidente José María Balcázar, quien manifestó su decisión de no autorizar la compra de los F-16 durante su mandato, dejando esa responsabilidad en manos del próximo gobierno. Este pronunciamiento acrecentó los cuestionamientos sobre la continuidad del proyecto y la disposición real del Ejecutivo para avanzar en una operación de tal magnitud.

 

 

En ese contexto, la convocatoria del Congreso pretendía aclarar las incertidumbres y obtener respuestas claras. Sin embargo, la ausencia de los ministros fortaleció la percepción de una falta de transparencia y voluntad para rendir cuentas en torno a un asunto de relevancia pública. Aunque se argumentó que emergencias justificaban su no participación, esta explicación no logró disipar por completo las críticas sobre la prioridad asignada a un proceso que involucra recursos significativos y decisiones estratégicas para el Estado.

Desde el Ejecutivo se ha manifestado apertura para asistir en una fecha posterior, pero el incidente deja en el aire preguntas sobre el compromiso real para abordar una negociación que sigue bajo intenso escrutinio político y que, hasta ahora, no ha ofrecido claridad ni respuestas contundentes ante el Parlamento.

 

Texto: WSV
Foto: Composición Lima Gris

 

 

 

 

 

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