La Contraloría General advirtió que el Puericultorio Pérez Araníbar, administrado por la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana (SBLM), no viene realizando de manera permanente la supervisión, seguimiento ni acompañamiento integral a los 68 niños y adolescentes que fueron transferidos a una Organización No Gubernamental (ONG), situación que podría afectar la calidad, continuidad y efectividad de los servicios de protección social integral.
Durante la Visita de Control, realizada del 4 al 8 de mayo de 2026, la comisión constató que 50 de los niños y adolescentes carecen o no tienen actualizados sus expedientes con planes de trabajo individuales que consignen la evaluación, el diagnóstico y el seguimiento de cada menor. Asimismo, más de 40 de ellos no tienen informes médicos ni psicológicos actualizados. A ello se suma que ninguno cuenta con informes de control nutricional actualizado con sus necesidades alimentarias y de desarrollo físico.
Derivados a provincias
En virtud a un convenio suscrito en el 2021 entre la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana y la Diócesis de Huari, 68 menores y adolescentes, de 7 a 18 años de edad, fueron derivados a una ONG -que está a cargo de sacerdotes extranjeros- para recibir los servicios de educación y convivencia familiar. Sin embargo, en el documento no se establecieron obligaciones específicas que garanticen adecuadamente la prestación efectiva del servicio de cuidado y protección de estas personas vulnerables.
Se ha constatado que 33 menores y adolescentes permanecen dentro del Puericultorio en las instalaciones cedidas en uso a la ONG; mientras que otros 35 fueron distribuidos en 21 distritos y centros poblados de las provincias de Áncash, Apurímac, Huánuco y Cusco, donde la dispersión geográfica y la dificultad de acceso limitarían la supervisión directa y constante.
Los menores que se encuentran en Lima están bajo el cuidado de sacerdotes extranjeros y 24 personas voluntarias de la ONG que trabajan a tiempo completo. No han acreditado formación técnica en enfermería ni estudios concluidos en áreas sociales o de salud, que son las condiciones mínimas exigidas al personal de atención permanente de un centro de acogida residencial básico multifamiliar como este. Los voluntarios tampoco están organizados en turnos que garanticen la atención continua, permanente y especializada de los niños.

El Puericultorio no ha facilitado a los auditores el listado de los voluntarios de la ONG ni sus legajos personales (CV), lo cual dificultó la verificación del cumplimiento de los requisitos de perfil académico, experiencia y capacitación.
Cuando los auditores solicitaron a la entidad un informe documentado sobre los menores y adolescentes trasladados a provincias, la entidad no acreditó que estén recibiendo los servicios de salud, educación, nutrición, atención psicológica, recreación o deportes. Tampoco que estén recibiendo un acompañamiento que permita fortalecer su desarrollo emocional y conductual para su adaptación y reintegración familiar y social. Solo remitieron un oficio con capturas de pantalla de las videollamadas efectuadas a 30 de los 35 menores como parte del seguimiento psicológico.
Infraestructura deficiente
Durante la inspección realizada al Puericultorio Pérez Araníbar, la Contraloría constató deficiencias en la implementación de la señalización de seguridad y evacuación en distintos ambientes del centro, así como falta de mantenimiento y operatividad de extintores, lo que podría afectar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias y poner en riesgo al personal y menores acogidos.
Elecciones 2026: Contraloría alerta riesgos en el cronograma de la segunda vuelta electoral
Además, el almacén de la cocina presenta deficiencias de salubridad y el personal encargado de la preparación de alimentos carece de capacitación sanitaria para la manipulación de productos alimenticios. Tampoco utiliza guantes ni calzado adecuado. Estos hechos podrían afectar la inocuidad de los alimentos destinados a los niños.
Los resultados del servicio de control fueron comunicados al titular de la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana para que adopte las acciones preventivas y correctivas en el plazo máximo de cinco días hábiles, las mismas que tendrán que ser sustentadas ante el Órgano de Control Institucional (OCI).
El dato
El Puericultorio Pérez Araníbar alberga a 134 menores de edad, de los cuales 68 han sido transferidos a la ONG que opera en Lima, Huánuco, Apurímac y Cusco. Su presupuesto anual para este año supera los S/ 6 millones.
Contraloría: cerca de 70 trabajadores del Reniec tramitaron irregularmente DNI
Contraloría
