Justicia para Pedro Yauri: Periodista fue asesinado por fujimontesinismo hace 27 años

shadow

 

A 27 años de la desaparición de Pedro Yauri Bustamante la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) demanda al Estado peruano no cesar en la búsqueda de los restos mortales del periodista.

Pedro Yauri pasó la tarde del 23 de junio de 1992 con sus hijas y, al caer la noche se despidió de ellas con un “nos vemos luego” para dirigirse al pequeño local que había alquilado en la calle Sáenz Peña, al lado del Casino de Huacho. En ese lugar guardaba el equipo radial que utilizaba en sus emisiones diarias. Allí lo esperaba su padre, don Anastasio, quien lo ayudaba con la vigilancia.

En la madrugada unos golpes en la puerta despertaron a las hijas del periodista. Era don Anastasio. Tenía las manos amarradas y una expresión de pavor: “Se han llevado a Pedro”, dijo. Contó que siete sujetos vestidos como comando ingresaron al local “armados y alterados”. Luego de golpearlo, amarraron al anciano y le cubrieron la cabeza con una frazada. Después se llevaron a su hijo.

El mismo 23 de junio, después de convocarse en Lima a los integrantes del Grupo Colina, el mayor EP Santiago Martin Rivas conjuntamente con el mayor EP Carlos Pichilingue Guevara, y los agentes operativos Hugo Coral Goycochea, Jesús Antonio Sosa Saavedra, Julio Chuqui Aguirre, Wilmer Yarleque Ordinola, Gabriel Vera Navarrete, Héctor Gamarra Mamani, Jorge Ortiz Mantas, Fernando Lecca Esquen, Antonio Pretel Damaso, Ángel Arturo Pino Díaz, Pablo Atuncar Cama, Hércules Gómez Casanova, Carlos Caballero Zegarra Ballón, Rolando Meneses Montes de Oca, Angel Sauñi Pomaya y José Alarcón Gonzales, habían partido a bordo de dos camionetas hacia Huacho.

El objetivo de su misión no dejaba lugar a dudas. Cada uno llevaba armas de fuego (ametralladoras HK, fusiles automáticos y granadas de guerra), pasamontañas, cal y palas (para enterrar los restos de sus víctimas).

Antes de llegar a Huacho, se desviaron cerca a una playa de la zona. En este lugar, Martin Rivas detalló y distribuyó el trabajo que debían realizar los demás agentes, disponiendo que un subgrupo se dirigiera al domicilio de Pedro Yauri Bustamante, con la finalidad de secuestrarlo y conducirlo a la citada playa.

El comando de la muerte estuvo conformado por Carlos Pichilingue Guevara, Julio Chuqui Aguirre, Pablo Atuncar Cama, Jorge Enrique Ortiz Mantas, Gabriel Vera Navarrete, Antonio Pretel Damaso y José Alarcón Gonzales. El subgrupo, portando armas de fuego y a bordo de una camioneta, llegó a la Plaza de Armas de Huacho el día 24 de junio de 1992, a las 02.00 horas, aproximadamente, estacionándose frente al domicilio del periodista, ubicado en la avenida Sáenz Peña Nº 279.

Inmediatamente de descender del vehículo, tocaron la puerta del inmueble colindante, en el que funcionaba el Casino de Huacho, y luego de amenazar a su vigilante José Luis Cavero Huallanay, subieron hasta el segundo piso. Desde este nivel se deslizaron hacia el pasadizo de acceso a la habitación de Pedro Yauri Bustamante, quien se encontraba descansando en compañía su padre Anastasio Yauri Leandro. Ingresaron violentamente a dicho ambiente, les solicitaron sus documentos personales y, después de golpear y maniatar al anciano padre, sacaron al periodista y lo condujeron a la referida playa. En ese lugar los había estado esperando el mayor Santiago Martín Rivas y el resto de los integrantes del Grupo Colina para perpetrar su macabra misión.

El periodista fue vendado y subido a una camioneta color guinda. Además, se llevaron documentos y una máquina de escribir. Los vecinos y el propio guardián del Casino indicaron al padre de Pedro Yauri que además de la camioneta color guinda, había otra de color mostaza, ambas de doble cabina, marca Nissan, que habían sido estacionadas junto a la vivienda.

Valiente ante la tortura. Yauri Bustamante fue interrogado sobre personas vinculadas con organizaciones terroristas y sus direcciones. Lo golpearon salvajemente y lo obligaron a seguir cavando un agujero en la arena que habían empezado los miembros del grupo. Con un coraje a prueba de torturas, Yauri Bustamante afrontó la muerte ante sus verdugos. Años después, el suboficial Julio Chuqui Aguirre declaró ante los magistrados que el valor del periodista conmovió hasta a sus asesinos y relató la escena con detalles escalofriantes.

-¿Quiénes son los que te apoyan?… vociferó Martin Rivas.
-¿Para qué te voy a contestar si igual me vas a matar?- respondió Yauri.

Martin Rivas comprendió que el valiente periodista no se rendiría.

“Se va”, dijo a sus hombres con la macabra frase con la que condenaba a muerte a sus víctimas.

Un agente del Grupo Colina (los testimonios señalan a Jorge Ortiz Mantas) le disparó un balazo a la cabeza. Los verdugos enterraron el cadáver en el hoyo cavado por el propio periodista.

Pedro Yauri era director y conductor del programa “Punto Final”. En ese espacio radial, que gozaba de buena sintonía en la zona, acogió diversas denuncias sobre excesos cometidos por las fuerzas del orden en el marco de la lucha contra la subversión; atropellos de algunas autoridades del gobierno y sobre actos de corrupción de funcionarios públicos.

Desde la ANP exigimos justicia para #PedroYauri.