A Choco de Vivanco

 

Rosario ‘Choco’ de Vivanco entró a una piscina a mediados de la década de 1960 para darle un baño de alegría al deporte nacional. Campeona bolivariana y sudamericana, participante en Juegos Olímpicos, varias veces campeona mundial en categoría master. Es decir, una existencia consagrada a la competencia. Una vida en la cual obtuvo con merecimiento distinciones por el esfuerzo realizado en buena ley.

Hoy Choco de Vivanco forma parte de la 1ª Sala del Consejo Superior de Justicia Deportiva y Honores del Deporte (CSJDHD). En estos días debe de estar revisando la apelación del cuestionado presidente del Comité Olímpico Peruano (COP), José Quiñones, en la cual demanda una revisión del fallo de la 2ª Sala que le impuso cinco años de sanción.

El expediente que tiene Choco entre manos marcará un antes y un después en la historia del deporte local. Si la 1ª Sala confirma el fallo de la 2ª Sala significa que el sistema deportivo nacional tiene la capacidad de segregar el antídoto para neutralizar seudodirigentes sin escrúpulos, advenedizos carentes de principios, y charlatanes de baja estofa. En la dirección contraria, usted habrá sido partícipe del hundimiento irreversible del deporte peruano.

Intuyo hacia donde apunta Juan Silva Pro, exasesor legal del Comité Olímpico Peruano bajo la titularidad de José Quiñones, quien no ha tenido la delicadeza de inhibirse de este proceso. No sé cuál será la dirección que seguirá Óscar López-Dolz Madueño. Tampoco entiendo por qué el presidente del CSJDHD, Hugo Huayanay, no se ha pronunciado sobre esa gruesa incompatibilidad del titular de la 1ª Sala.

En la década de 1990 conocí a su hermano Guillermo. Un ciclista apasionado, un símbolo nítido de lo que el deporte puede hacer por el bienestar de una persona y un dirigente a prueba de cualquier acto deshonesto. Por eso me dirijo a usted, porque no creo que haya olvidado sus inicios como deportista ni los principios de una estirpe forjada en valores positivos.

Usted sabe que el actual sistema otorga beneficios a los dirigentes y muy poco apoyo al deportista. También que este modelo privilegia al COP sobre las demás federaciones y lo ha convertido en una especie de jefatura alterna al IPD. Usted Choco también ha leído que el COP no ha explicado el destino incierto de más de 150 millones de soles en una esperada rendición de cuentas desde 2013 y al misterioso destino de 3,3 millones de dólares supuestamente abonados a la ODEPA por los Juegos Panamericanos Lima 2019.

El COP ya exhibió irregularidades en los 90 cuando dos de sus dirigentes obtuvieron ‘préstamos’ personales con la venia del tesorero de turno y el silencio de Iván Dibós, Miembro COI desde 1982. Hoy son las subvenciones que no se liquidan y un ‘desorden’ que podría tener un nombre más feo si la Contraloría General de la República y la Fiscalía Anticorrupción afinan su ámbito de búsqueda. Por eso le decía que la decisión de la 1ª Sala que usted integra marcará un antes y un después en la historia de nuestro deporte.

Choco de Vivanco ha mantenido a flote una carrera impecable como nadadora. Hoy llegó la hora para demostrar su sensibilidad como autoridad. Su decisión será vital para que la esperanza se dibuje en el horizonte de los deportistas. No hay nadie más calificado en la 1ª Sala para marcar el ritmo que le permita tocar esa noble meta llamada justicia.