Lo nuevo de Maradona con el buzo de DT

 

 

Diego Armando Maradona vive el fútbol como solo él sabe hacerlo.  El ’10’ está fuera de los gramados pero su intrínseca cercanía con la pelota genera toda una convulsión en su país y de rebote a todo el planeta.

Todavía no está del todo recuperado de una operación a la rodilla pero Maradona no puede esperar.  Fue presentado como entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata y entre las marejadas de los hinchas del ‘Lobo’ que ya sueñan con llegar a lo más alto. .

Como entrenador Maradona no ha copado las expectativas. Ha tenido muchas ocasiones de ponerse el buzo, la última vez con los Dorados de  México y más antes la responsabilidad de dirigir a la selección albiceleste.

No llegó a buen puerto con la selección argentina y se quedó en escarceos intimidatorios con más pena que gloria. Es que Maradona está obligado a poner su famosa ‘mano de Dios’ y saltarse de toda conveniencia. Es decir por ser Maradona, fácil el título debe estar asegurado.

El ‘Pibe’ o ‘Pelusa’ desde que apareció en el mundo de la pelota atrajo las miradas por su prodigiosa zurda, sus goles de fantasía y gambeta alocada para convertirse en el mejor futbolista del mundo.

Tal frescura de Maradona lo llenó de soberbia para reclamar que el trono de Pelé le pertenecía y aguijoneó su fértil presencia en los gramados como el mejor de todos los tiempos, por encima de la Perla Negra.

Maradona descolló en el Mundial de México 86 con un satinado y lujoso perfil futbolístico, líder de aquel equipo de Salvador Bilardo que llegó al título mundial en un campeonato hecho a la medida del nacido en Villa Fiorito.

Maradona con su forma de ser, de un estilo propio, se ha encargado de engordar una leyenda urbana que lo acerca a ser un semi Dios, adorado por sus fieles de su iglesia maradoniana.

Donde vaya, siempre será un personaje atractivo, con todos sus errores de copiarse la parte humana y ejercer a plenitud. Por ello es que Maradona sea muy querido, se siente parte del pueblo y es feliz.

Ahora con ocasión de ponerse el buzo de Gimnasia otra vez vuelve a ser el foco de atención de un negocio llamado fútbol donde Maradona es el quimboso del márketing.

Lo sabe, es un buen vendedor de una imagen estampada en la memoria de todos los argentinos que ven en él a un referente del fútbol y su aporte para que el espectáculo siga tan vivo como la zurda que nunca muere.

Ahora se verá cómo le irá en la Superliga donde hay muchos poderosos que no le van a perdonar a Maradona verlo en el banco y darle el crédito de los puntos sino que el Pibe tendrá que ganarlos en cancha.

Maradona sabe que tendrá que sufrir y por ello es que ha pedido mucho trabajo para conseguir el objetivo porque -agrega- siempre ganó algo corriendo la cancha.

El mundo estará atento a lo que lo logre Maradona porque Maradona es un ciudadano mundial