Siria cede a Rusia el puerto de Tartus como base naval por 49 años

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MOSCÚ.- Siria cedió a Rusia el puerto de Tartus, en el mar de Mediterráneo, como base naval durante los próximos 49 años en virtud de un convenio firmado entre los dos países y hecho público hoy por el gobierno ruso.

La creación de la base naval de Tartus “responde al objetivo de apoyar la paz y la estabilidad en la región, tiene un carácter defensivo y no va dirigido contra ningún país”, destaca.

Según el documento, la base rusa podrá albergar simultáneamente hasta once buques, incluidos de propulsión atómica, y Rusia tendrá la soberanía sobre el territorio del puerto.

El acuerdo, que está destinado a “reforzar el potencial defensivo de Rusia y Siria”, será prolongado automáticamente dentro de 25 años en caso de que ambas partes estén de acuerdo.

Además de que la base tendrá inmunidad ante la legislación siria, los militares rusos tendrán derecho a dragar la costa que linda con el puerto para aumentar su capacidad a la hora de recibir buques de mayor tonelaje.

La defensa del territorio de la base por mar y aire corresponderá al Ejército ruso, que desplegó en su momento baterías con misiles antiaéreos S-400.

Además, en el marco de la creciente cooperación militar entre ambos países, especialistas rusos serán enviados al país árabe para el mantenimiento y la modernización de la flota siria.

El Ejército ruso ya cuenta con otra base aérea en la provincia de Latakia, desde la que la aviación rusa ha bombardeado las posiciones del grupo yihadista Estado Islámico en el país árabe.

El puerto de Tartus ha servido de punto de mantenimiento técnico y abastecimiento para la flota soviética o rusa desde la década de 1970 en virtud de un acuerdo suscrito con Hafez al Asad, padre del actual líder sirio, Bachar al Asad.

Ni siquiera en tiempos de la Guerra Fría -cuando la Unión Soviética tenía desplegada en aguas del Mediterráneo a su V Escuadra naval (1967-1992)- llegó a contar Moscú con una base naval permanente en el Mediterráneo.

La Armada rusa se valía entonces en la mayoría de sus misiones internacionales de los llamados puntos de mantenimiento técnico y abastecimiento repartidos por Siria, Egipto, Somalia, Yemen, Etiopía, Guinea, Libia, Túnez y Angola.

Tan sólo en Cuba, en el puerto de Cienfuegos, y en la bahía vietnamita de Cam Rahn, tuvo la URSS bases navales entre 1979 y 2002.

La Armada rusa regresó al Mediterráneo en 2013 tras más de veinte años de ausencia, y buques como el portaaviones Almirante Kuznetsov y el destructor Pedro el Grande participaron en los bombardeos contra las posiciones yihadistas en Siria.

EFE/Foto: diariodenavarra.es